Wiggins y la perfecta aerodinámica

Sir Bradley Wiggins todo un campeón. Ocho medallas olímpicas, una en contrarreloj individual y el resto en la disciplina en pista, 15 medallas en los mundiales de ciclismo, incluyendo 8 oros, la conquista del Tour de Francia y el récord de la hora. Estos son los grandes éxitos del gran corredor británico, un ciclista fuera de lo común que no ha dejado de sorprender al público hasta su retirada en 2016.

Una de las principales claves de su éxito ha sido el trabajo duro. Tanto en declaraciones, como en algunos vídeos o documentales, se ha podido ver al ciclista preparando muy duro sus distintos objetivos. Es, probablemente, el sueño británico. Trabajo minucioso e incansable hasta el éxito, cuidando cada pequeño detalle.

Como experto corredor en pista y en contrarreloj, una de sus mejores armas siempre ha sido la postura encima de la bicicleta. No se ha conocido a otro corredor que agrupase mejor su cuerpo, manteniendo una postura sumamente eficiente sin mover ni un solo músculo. Realmente, el corredor ha realizado grandes exhibiciones en una modalidad que le ha traído mucho éxito.

Esta gran capacidad para mantener una postura eficiente, sumada a la gran potencia de su tren inferior le permitieron establecer el récord de la hora en 2015. Lo estableció en 54,526 kilómetros, una marca realmente impresionante.

Sobre este hito, ha hablado Eddy Merckx, en una entrevista para una televisión belga. El, considerado por muchos, mejor ciclista de todos los tiempos, afirma que la actuación de Sir Bradley es realmente impresionante y que es muy probable que pase mucho tiempo hasta que alguien consiga superarla, aún aplicando la mejor y última tecnología existente.

Eddy, ex récordman de la hora, realizó una marca de 49,431 kilómetros. Parece ridícula al lado de la del británico, pero ¿qué provoca esta gran diferencia? Parece obvio que la tecnología y la investigación científica están detrás de este avance, como de tantos otros. La bicicleta sencilla y clásica con la que Merckx establecía el nuevo récord, nada tiene que ver con la moderna, ultraligera y aerodinámica máquina con la que lo hacía Wiggins. Además, uno de los factores claves fue, precisamente, la posición encima de la bicicleta. En este caso, un estudio científico ha podido cuantificar el efecto de la posición de uno y otro encima de la bicicleta, obteniendo resultados espectaculares.

Con la misma posición que Merckx, Wiggins habría rodado 10 kilómetros menos durante su prueba, aplicando la misma potencia con la que logró el récord. Esto implica que la posición del británico le proporciona hasta un 18% de beneficio aerodinámico encima de la bicicleta.

Este dato es asombroso. Si cabe, pone aún más en valor el récord del belga. Este récord estuvo imbatido durante más de 12 años y, a la vista de los resultados, podemos ver por qué. Un auténtico prodigio de la naturaleza lo que Merckx era capaz de hacer encima de la bicicleta. Potencia y calidad para un corredor que, con unos medios y avances mejores habría podido establecer una marca fuera del alcance de todo humano.

Por otra parte, Sir Bradley Wiggins, trabajo, estudio aerodinámico, postura, cada detalle medido al milímetro. Una clase y elegancia encima de la bicicleta que le permiten ser el actual hombre récord de la hora, con una marca impensable hasta hace 3 años. Sin aplicar todo lo anterior, el británico no habría podido, ni siquiera, batir el récord de Eddy Mercks de hace 46 años.


Fuente: Sporza

Imagen destacada: Flickr

Sprint Final. Adrián Pacheco (@adripache19)

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