Vuelta a España etapa 20ª – Broche de oro para Contador, general para Froome

9 de septiembre. Lluvia, nervios, expectación. Y ante la pregunta de qué se esperaba de esta decisiva jornada, una respuesta unánime: guerra. La que prometía Alberto Contador en la última etapa montañosa de su exitosa carrera. La que pronosticaba también Vicenzo Nibali, el más cercano rival de Chris Froome en una clasificación general con muchas cosas que decidir.

117 kilómetros, 160 ciclistas. La Cobertoria, el Cordal, L’Angliru. Protagonistas todos ellos de un día en que la lluvia hizo acto de presencia desde la misma línea de salida, en Corvera de Asturias.

De este modo, pasadas las 2 de la tarde, comenzaba la penúltima etapa de esta bonita y emocionante Vuelta a España. La tranquilidad y las sonrisas en el pelotón duraban lo que duró una dilatada salida neutralizada. Sin tiempo de tregua, y nada más iniciarse la salida lanzada en la localidad de Avilés, numerosos equipos y corredores intentaban formar un corte y distanciar al pelotón.

Transcurridos unos veinte kilómetros, dieciocho ciclistas conseguían consolidar un pequeño hueco con respecto al grupo principal, a los que se intentaba unir por detrás -sin éxito- Marco Haller, de la formación Katusha-Alpecin.

En este grupo cabecero figuraban hombres de mucha calidad, tales como Enric Mas y Julian Alaphilippe (Quick-Step Floors), Lluis Mas y Jaime Rosón (Caja Rural), Simon y Adam Yates (Orica-Scott), Tobias Ludvigsson (FDJ), Igor Antón (Dimension Data), Marc Soler y Nelson Oliveira (Movistar), Soren Kragh Andersen (Team Sunweb), Patrick Konrad (Bora-Hansgrohe), Rui Costa y Jan Polanc (UAE Team Emirates), Tomasz Marczynski (Lotto-Soudal),  Stefan Denifl (Aqua Blue Sport), Romain Bardet (AG2R-La Mondiale) y Nicolas Roche (BMC). De todos los integrantes de la escapada, era precisamente el irlandés el mejor clasificado en la general, a casi catorce minutos del portador del maillot rojo, Chris Froome.

Bajo una climatología siempre cambiante, la carrera hacía camino en dirección a la Cobertoria, con fugados y pelotón rodando a un elevado ritmo, y con los hombres del Trek-Segafredo controlando en todo momento la distancia alcanzada por la fuga, que se mantuvo siempre en torno al minuto en esta primera fase de la etapa.

A medida que se acercaba la primera gran dificultad montañosa de la jornada, los conjuntos Astana Pro Team y Bora-Hansgrohe empezaban a personarse también en cabeza del pelotón, impidiendo que la escapada superase en ningún momento el minuto y medio de ventaja.

Poco después, recién comenzada la ascensión a la Cobertoria, y no conformes con la situación de carrera, Enric Mas y Jan Polanc saltaban del grupo cabecero. No tardarían en unirse Marc Soler, Tomasz Marczynski y Soren Kragh Andersen. Mientras, Igor Antón se descolgaba del grupo perseguidor, y el conjunto Bahrain-Merida se ponía a trabajar por detrás, en favor de los intereses de su líder Vincenzo Nibali.

Marczynski, Polanc y Mas llegaban en este orden a la cima del puerto, si bien resultarían intrascendentes las puntuaciones conseguidas en las ascensiones del día de hoy, al estar totalmente consolidada la posición de Davide Vilella como líder de la clasificación de la montaña.

Pese a la lluvia y el agua acumulada en la calzada, el descenso de la Cobertoria no planteó ningún problema a los hombres de la escapada ni a los de la general, y con el pelotón a poco más de un minuto de cabeza de carrera, y aún comandado por la escuadra de lo Squalo, se iniciaba la ascensión al Cordal.

Ante el empuje de Bahrain-Merida y de Jarlison Pantano (Trek-Segafredo), se empezaba a tensar la cuerda en el grupo de favoritos, que ya llegaba algo cortado tras el descenso del puerto previo. Mientras Aru sufría, Ilnur Zakarin y David De La Cruz eran dos de los que se tuvieron que esforzar para retornar en esa ascensión al grupo del líder, si bien el de Sabadell conservaba fuerzas para lanzar una primera ofensiva en cuanto contactó con los favoritos.

Por delante, Marc Soler -muy activo durante toda la etapa- ganaba distancia en cabeza, coronando en primera posición el alto del Cordal, en cuyo peligroso descenso sufriría una caída sin consecuencias. El resto del grupo cabecero -al que ya se habían reintegrado los hermanos Yates y Romain Bardet- pasaba a apenas 10 segundos del catalán.

A menos de un minuto coronaba también el pelotón, que en el descenso sufriría varios sustos, con la caída de De la Cruz,  y también de Vincenzo Nibali, que lograría finalmente reengancharse al grupo de Froome.

Fiel al espíritu combativo que le caracteriza, Alberto Contador -ayudado de Pantano-, se lanzaría en la bajada e iría neutralizando progresivamente a algunos de los hombres supervivientes de la fuga del día, formando junto a Enric Mas, Marc Soler y Romain Bardet una buena alianza que le permitiría ir abriendo huecos con respecto al pelotón en los compases iniciales de la subida al alto de L’Angliru.

Mientras tanto, un motivado Tomasz Marczynski hacía camino en solitario por delante, haciendo alarde de la gran fortaleza que le ha acompañado durante toda esta Vuelta. No obstante, el polaco sería neutralizado por el grupo perseguidor capitaneado por Contador, cuando restaban 8,3 kilómetros para el final de la carrera. En ese momento, el grupo de favoritos, con Sunweb y Sky al frente, se mantenía a unos 40 segundos del pinteño.

A 6,5 kilómetros de meta, Alberto Contador incrementaba el ritmo, Enric Mas y Bardet cedían, y sólo Marc Soler permanecía a su rueda. Bahrain-Merida tiraba por detrás, manteniendo estable en los 40 segundos la diferencia con respecto a Contador.

Tras mil metros más de ascensión, el Pistolero se iba finalmente en solitario, en búsqueda de una merecida victoria de etapa con la que sellar con un broche de oro el último de sus ataques.

Por detrás, Kruijswijk trataba de desmarcarse del resto de favoritos, y Kelderman y Zakarin intentaban aferrarse a su opción de podium, mientras el líder del Trek incrementaba su ventaja por encima del minuto.

Con las fuerzas de todos ya muy justas, y el resto de favoritos cediendo, Froome atacaba para consolidar su posición de inamovible líder de su quinta Grande, de su primera Vuelta a España. Solamente su compañero Wout Poels seguía a su rueda, con Zakarin a pocos metros, y Kelderman hundiéndose en el tramo final de la ascensión, y perdiendo el podium a favor del ruso del Katusha.

Etapa preciosa, en que ni la dureza, ni el frío, ni el empuje final del Sky fueron suficientes para echar por tierra el esfuerzo de un bravísimo Contador, que tras más de tres horas y media de esfuerzo se coronaba nuevamente rey de L’Angliru.

Allí en lo alto, en una cima tan mítica como su figura, y en un final soñado, desenfundó su coraje Alberto, y ofreció a todo el público el último de sus disparos.

Clasificación de la etapa:

  1. Alberto Contador (TFS) 3h31´33″
  2. Wout Poels (SKY) +17′
  3. Chris Froome (SKY) +17′
  4. Ilnur Zakarin (KAT) +35′
  5. Franco Pellizotti (TBM) +51′

Clasificación general:

  1. Chris Froome (SKY) 79h 23′ 37″
  2. Vincenzo Nibali (TBM) +2’15”
  3. Ilnur Zakarin (KAT) +2’51”
  4. Alberto Contador (TFS) +3’11”
  5. Wilco Kelderman (SUN) +3’15”
  6. Wout Poels (SKY) +6’45”
  7. Michael Woods (CDT) +8’16”
  8. Miguel Ángel López (AST) +8’59
  9. Steven Kruijswijk (TLJ) +11’04”
  10. Tejay Van Garderen (BMC) +15’36”

Imagen destacada: AFP

Sprint Final, Virginia Barriuso (@Vicki_BT)

 

 

 

 

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