Vincenzo Nibali: los diez podios de Lo Squalo

Con la retirada de Alberto Contador una vez concluida la 72ª edición de La Vuelta; Chris Froome (Sky), que se ha proclamado vencedor de la gran carrera española, se ha convertido en el ciclista profesional en activo con más Grandes Vueltas en su haber -5-. No obstante, el italiano Vincenzo Nibali (Bahrain-Merida), segundo en ese ránking con cuatro victorias, ha alcanzado la cifra de nada más y nada menos que diez podios entre Giro, Tour y Vuelta.

Lo Squalo dello Stretto, segundo en el pódium de Madrid a 2’15” del líder del Sky, consigue estar en el Top 3 de una Gran Vuelta por segunda vez este año tras haberlo hecho en el pasado Giro d’Italia, donde terminó en 3ª posición tras Tom Dumoulin y Nairo Quintana. Nada más terminar la carrera, Nibali ha afirmado que valora mucho la segunda plaza del podio, aunque su objetivo siempre es la victoria en la general. De todas formas, los duros rivales contra los que ha competido hacen que se sienta más satisfecho con el resultado.

Ha sido una Vuelta dura y muy peleada de inicio a fin. No ha habido un día fácil.

No podemos olvidarnos, claro está, de la etapa que se llevó el jefe de filas del Bahrain-Merida en Andorra. La tercera etapa de la Vuelta fue una de las que más daño hizo en el pelotón, también entre los favoritos, pero Nibali hizo un descenso muy bueno que le permitió llegar en el grupo de cabeza e imponerse al sprint frente al resto del reducido grupo de los mejores. Por otro lado, la caída que sufrió bajando el puerto del Cordal el sábado ha provocado su ausencia en el Mundial de Bergen.

Aunque el circuito de la carrera no se adapta a sus características y el ciclista no tenía mucha ambición en dicha competición, el seleccionador italiano Davide Cassani había pensado en el siciliano para el equipo. El ciclista afirmaba que antes de decidir si iba que tendría que ver cómo se encuentra, ya que aún le dolían las costillas (donde tiene una microfractura). Respecto a objetivos para el año que viene, Vincenzo comenta que aún tiene citas pendientes esta temporada, como Il Lombardia; pero que el año que viene pretende ir al Mundial y por ello acudirá a La Vuelta para llegar al máximo nivel.

Diez podios entre 2010 y 2017

Cuando el domingo el italiano subió al triple pedestal de la Vuelta a España, a todos los amantes del ciclismo nos debió resultar familiar. Esa imagen la vimos por primera vez hace ya siete años, en el Giro 2010, cuando un joven Nibali obtuvo una tercera posición en la carrera de su tierra, por detrás de Ivan Basso (al que escudó como líder de su equipo, el Liquigas) y un sorprendente David Arroyo.

Ese mismo año llegó su primer gran triunfo profesional, la Vuelta ciclista a España. Con 25 años se coronó con el primer maillot rojo de La Vuelta y el blanco de la combinada. En aquella edición, Igor Antón lideraba la carrera hasta su abandono por caída en la decimocuarta etapa, tras el cual Nibali supo conservar su primer puesto en la primera ascensión de la historia de la Vuelta a la Bola del Mundo.

Ganar su primera Grande colocó a Vincenzo en el punto de mira de los aficionados y de sus rivales y también lo motivó en la lucha por el Giro y el Tour. En 2011 finalizó tercero la Corsa rosa, aunque al conocerse la descalificación de Contador le correspondió el segundo puesto, tras su compatriota y amigo Michele Scarponi. Un año más tarde logró su primer pódium en la Gran Vuelta francesa, por detrás de Bradley Wiggins y Chris Froome.

No obstante, fue en 2013 cuando el Tiburón llegó a su mejor nivel. Una temporada de victorias en vueltas menores lo llevaría a pelear por la maglia rosa, su principal objetivo. En el Giro de ese año fue claro vencedor, ganando tres etapas entre las que destaca la de las Tres Cimas de Lavaredo. Partiendo de ahí, fue evidente favorito para la Vuelta a España, gran parte de la cual fue líder, aunque en la recta final acusó el cansancio y tuvo que conformarse con ser subcampeón frente a un Chris Horner que le ganó definitivamente la carrera en el Angliru.

Nibali cerró la triple corona en 2014. Partía como uno de los favoritos y desde la segunda etapa, que ganó, vistió el maillot amarillo, el cual retuvo hasta París con holgada ventaja en un Tour en el que tanto Froome como Contador, sus principales rivales, tuvieron que abandonar por caídas. En las jornadas de montaña, como La Planche des Belles Filles o Hautacam, se exhibió sin rival llegando a acumular cuatro victorias de etapa en la carrera.

Tras un 2015 en que quedó cuarto en el Tour, al año siguiente el por entonces corredor del Astana volvió a vencer en un muy disputado Giro d’Italia, en el que compitió a un alto nivel con rivales como Steven Kruijswijk y Esteban Chaves, a quien arrebató el jersey de líder en la penúltima etapa con un poderoso ataque en la Lombarda y un gran trabajo de su equipo.

Y de esta forma llegamos a la actualidad, a un 2017 en el que el italiano se ha subido al cajón en las dos grandes que ha disputado, sumando ya la cifra redonda de diez podios (cuatro en el Giro, dos en el Tour y tres en la Vuelta), aunque no ha podido rematar la faena en ninguna de las dos, si bien ha ganado etapa en ambas. Sin embargo, no nos cabe ninguna duda de que al Tiburón le quedan, cuando va camino de los 33 años, unos cuantos mordiscos por dar.


Fuente de las declaraciones: La Gazzetta dello Sport y Cyclingnews

Imagen destacada: Photogomez Sport

Sprint Final. Pepe Trashorras (@PepeTrashorrasM)

Pepe Trashorras Martínez

Andaluz de pura cepa. Estudiante de Periodismo en la Universidad de Sevilla. Cofrade y aficionado al ciclismo.

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