Se presentan los recorridos de los Mundiales de Innsbruck-Tirol 2018

Recorridos sin precedentes. Con esas tres palabras se puede resumir fácilmente la presentación oficial de los Mundiales del próximo año. Desde la ciudad noruega de Bergen, la UCI ha anunciado los que serán los trazados a utilizar en Innsbruck-Tirol 2018, siendo sin duda alguna los más duros de la historia. La gran mayoría de las pruebas contará con alguna ascensión de entidad, coronando el pastel la prueba en línea élite masculina, que rondará los 5.000 metros de desnivel positivo.

Pero empecemos por el principio. Aunque pueda parecer mentira debido a la localización de estos Campeonatos del Mundo, la primera de las pruebas será totalmente favorable. Se trata de la crono por equipos femenina, con salida en Ötztal-Area 47 y meta en Bergen. Pese a tener que afrontar algún que otro repecho, lo más significativo de su recorrido será su kilometraje. Por primera vez desde su inclusión en el programa mundialista superará el medio centenar de kilómetros, hasta llegar a los 53.8 kilómetros.

Pese a este suave inicio, los hombres no tendrán la suerte de la tranquilidad en su crono por equipos. Sin ningún tipo de miramientos, la UCI ha llevado su longitud hasta los 62.1 kilómetros, un aumento reclamado por los aficionados. Sin embargo, las novedades no se quedan ahí, pues a poco más de 15 kilómetros de la llegada, las distintas escuadras deberán afrontar el duro repecho de Axams -4.6 km al 5.7%-, que podría hacer saltar por los aires cualquier tipo de coordinación.

En el caso de las pruebas contra el crono de categorías inferiores y femenina élite, la dureza baja de forma considerable. Con un mismo circuito para tres carreras -junior masculina, sub23 masculina y élite femenina-, tendrán que recorrer 28.5 kilómetros uniendo Hals Watten e Innsbruck. Por el camino, encontrarán una segunda mitas plagada de repechos, si bien ninguno con excesiva dureza. Por su parte, las féminas junior rodarán por un trazado similar, uniendo los mismos puntos en 20.2 kilómetros.

Y como ha ocurrido este año, llega el día grande en la lucha contra el tiempo con la disputa de la prueba masculina élite. Tomando la salida en Alpbachtal Seenland, encontrarán de salida un aperitivo de lo que les espera, ascendiendo Reith im Alpbachtal -2 km al 5.2%-. A partir de entonces, mucho terreno llano hasta terminar en Innsbruck tras 54.2 kilómetros. Sin embargo, esa tranquilidad se verá interrumpida por un nuevo coloso, Gnadenwald -2.6 km al 10.5%-, coronado a 17 kilómetros de la llegada.

Y para completar esta obra maestra de origen austriaco, unas pruebas en línea con el mayor desnivel positivo acumulado de la historia. Con salida en Kufstein -salvo las féminas junior, en Alpbachtal Seenland-, compartirán enlace y llegada al circuito final. Allí, cada una de las pruebas tendrá una longitud distinta. Con la ascensión a Igls -7.9 km al 5.7%- como punto común, la meta estará colocada en distintas vueltas -1ª en junior femenina, 2ª en junior masculina, 3ª en élite femenina y 4ª en sub23 masculina-.

Sin embargo, nada comparable a la autentica salvajada -que puede ser su mejor catalogación- que ha sido presentada para decidir el arcobaleno más importante, el élite masculino. Una vez realizados esas vueltas comunes con el resto de categorías, realizarán otros dos nuevos giros a dicho circuito corto -de unos 24 kilómetros-. Y por si esto fuera poco, una séptima vuelta que también contará con un muro a coronar cuando resten 10 kilómetros, Gramart -2.8 km al 11.5%-.

Fuentes: Web oficial de Innsbruck-Tirol 2018

Imagen destacada: UCI/Innsbruck-Tirol 2018

 Sprint Final. Eriz Fraile (@TxoriTorete1197)

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