Se presenta oficialmente el Giro d’Italia 2018

La espera ha terminado. Durante la tarde de este miércoles, RCS Sport ha presentado en sociedad el Giro d’Italia 2018. Tras una edición centenaria que coronó al neerlandés Tom Dumoulin, la organización de la gran ronda italiana apuesta por una prueba repleta de montaña. Muchos finales en alto que no son compensados con los poco más de 40 kilómetros de contrarreloj entre Jerusalén y Roma.

Como era bien conocido por la gran mayoría de aficionados a este deporte, la Grande Partenza tendrá lugar en Israel, disputando allí las tres primeras etapas. La primera, una crono de casi 10 kilómetros en Jerusalén Oeste; seguidas por dos etapas llanas por tierras hebreas. Tras esto, como suele ocurrir cuando una Gran Vuelta necesita un gran traslado, tocará jornada de descanso.

Como ya pasará en 2017, tras tres etapas se llega a Sicilia, donde se celebrarán otros tres parciales. Antes de la primera gran etapa de montaña, los corredores deberán afrontar dos etapas relativamente pestosas, con un final muy abierto en ambos casos gracias a varios repechos. Por su parte, en la 6ª etapa se llegará de nuevo al Etna -23.6 km al 6.3%- por una vertiente nueva.

Una vez realizada esta primera etapa posiblemente decisiva, llega la primera opción segura para los sprinters en tierras italianas. Para concluir este primer bloque, llegarán dos nuevos finales en alto. El primero de ellos, en Montevergine -17.1 km al 5%-, tras una etapa unipuerto. El segundo, en Campo Imperatore tras casi 50 kilómetros de subida escalonada.

Tras esa segunda jornada de descanso, llegarán 4 etapas a medio camino entre la total llanura y el terreno pestoso. Salvo sopresas, deberían ser ganadas por sprinters o caza-etapas en caso de que una fuga lograse triunfar. A destacar la etapa con final en Imola, teniendo la cota de Tre Monte -4.3 km al 4.2%- a menos de 10 kilómetros de la llegada, aunque en esta ocasión no parece que esta se produzca en el Autodromo Enzo e Dino Ferrari.

Y en ese momento, en la 14ª etapa, llegará la que todo el mundo considera indicutiblemente como etapa reina de esta 101ª edición. Con salida en San Vito al Tagliamento, el pelotón recorrerá 181 kilómetros hasta llegar al temido Monte Zoncolan -10 km al 12%-, habiendo pasado previamente otras cuatro ascensiones. Para resarcirse de posibles descalabros, al día siguiente está colocada una de las etapas más sorprendetes, con 4 puertos y un final en el pajarero ascenso a Sappada -10 km al 2.8%-.

Como mandan los canones, después del tercer -y último- día de descanso, los corredores deberán completar la crono larga de este Giro d’Italia. Con 34 kilómetros muy favorables para especialistas, podría servir para que más de uno perdiese practicamente todas sus opciones de conseguir la maglia rosa. Como antesala del tríptico final de montaña, los sprinters tendrán su penúltima oportunidad de victoria 24 horas después en una etapa entre Riva del Garda e Iseo.

Como decíamos, antes del tradicional -en el Giro algo menos- paseo final, están previstas tres nuevas etapas de alta montaña. Para abrir el apetito, de nuevo un día unipuerto, con final en Prato Nevoso -11.4 km al 6.9%-, ausente en una Gran Vuelta desde el Tour 2008. Al día siguiente, encadenado final relativamente mal encadenado con Finestre -18.5 km al 9.2%-, Sestriere -9.2 km al 5.4%- y Jafferau -7.2 km al 9%-. Y antes de llegar a Roma, un nuevo encadenado, esta vez con Tsecore -16 km al 7.6%-, Saint Pantaleon -16.5 km al 7.2%- y Cervinia -19.2 km al 5%-.

Fuente: RCS Sport y La Flamme Rouge

Imagen destacada: RCS Sport

Sprint Final. Eriz Fraile (@ErizFraile)

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