Scheldeprijs – Fabio Jakobsen reina en el caos absoluto

Después de la romería de carreras flamencas sobre adoquín, llegaba un año más la Scheldeprijs como enlace desde estas carreras a la Paris-Roubaix. Lo hacía con un recorrido renovado, incursión por los Países Bajos incluida, buscando una carrera mucho más entretenida. En total, 200 kilómetros a cubrir entre Terneuzen y Schoten, que podían no resolver la clásica al sprint como en años precedentes. Tras una carrera en la que ocurrió de todo, Fabio Jakobsen (QuickStep Floors) ha logrado la victoria.

La carrera comenzó rápida, con la formación de una primera fuga dentro de los primeros 15 kilómetros, con un total de ocho integrantes: Lars Bak (Lotto-Soudal), Kenneth Van Rooy (Sport Vlaanderen-Baloise), Jan Willem van Schip (Roompot-Nederlandse Loterij), Adrien Garel (Vital Concept), Michal Paluta (CCC-Sprandi-Polkowice), Carlos Alzate (UnitedHealthcare) y Tanner Putt (UnitedHealthcare). Su renta no superó en ningún momento los 30″ y fueron neutralizados en torno al kilómetro 30 debido al empuje de QuickStep Floors.

El fuerte ritmo impuesto por la escuadra belga tenía su resultado en la fractura del pelotón en dos grupos, quedando cortado Marcel Kittel (Katusha-Alpecin) como corredor más destacado. Pese a la altísima velocidad -48 km/h en la primera hora-, la carrera se reagrupaba y se formaba una nueva escapada, esta vez de cinco unidades: Sean de Bie (Verandas Willems-Crelan), Jan Willem van Schip (Roompot-Nederlandse Loterij), Jonas Rickaert (Sport Vlaanderen-Baloise), Guillaume van Keirsbulck (Wanty-Groupe Gobert) y Alexander Cataford (UnitedHealthcare).

Poco a poco, la ventaja de este quinteto fue creciendo, hasta que se estabilizó en torno a 3′ 30″. Tras una caída de varios corredores en torno al kilómetro 100, el pelotón volvía a romperse. Con una diferencia entre grupos de 30″, el segundo pelotón hacía caso omiso a las barreras de un paso a nivel. Por ello, todos los corredores que lo formaban eran descalificados. Entre ellos, destacaban Démare (Groupama-FDJ) y Dylan Groenewegen (LottoNL-Jumbo).

Junto a esto, a unos 70 kilómetros de la llegada, el pelotón neutralizaba a los escapados y se formaba un pelotón de 54 ciclistas. Una extraña situación de carrera que provocaba un sinfín de ataques a partir de entonces, sabedores del difícil control. El primer movimiento que lograba fructiferar lo formaban Antoine Duchesen (Groupama-FDJ) y Owain Dowll (Sky). Con el beneplácito de Katusha-Alpecin, esta pareja realizaba el primer paso por meta -km 149- con una renta de alrededor de 1’10”.

A falta de algo más de 40 kilómetros, la lluvia hacía acto de presencia en carrera, siendo el cambio más relevante en un largo espacio de tiempo. Con este panorama se completaba el primer giro completo al circuito, contando el dúo de fugados con 1’20” de renta. Sin nuevos movimientos, a la entrada de la última vuelta -km 183-, su renta era de apenas 37″. Justo después, saltaban desde el pelotón Maarten Wynants (LottoNL-Jumbo) y Matti Breschel (EF-Drapac), aunque siempre estuvieron a la vista del treno de Katusha-Alpecin.

Dentro de los 10 últimos kilómetros, tanto Álvaro Hodeg (QuickStep Floors) como Marcel Kittel (Katusha-Alpecin) sufrían sendos pinchazos que parecían eliminar a ambos de la lucha por la victoria. Ante la ausencia de un gran favorito, el resto de corredores comenzaron a aumentar el ritmo al frente del pelotón. Tras una serie de ataques en muy poco tiempo, QuickStep Floors controló los últimos kilómetros de la carrera, logrando finalmente la victoria Fabio Jakobsen (QuickStep Floors).


CLASIFICACIÓN

  1. Fabio Jakobsen (QST)
  2. Pascal Ackermann (BOH)
  3. Chistopher Lawless (SKY)

Imagen destacada: L’Equipe/Twitter

Sprint Final. Eriz Fraile (@ErizFraile)

Comentários no Facebook