Previa 17ª etapa Vuelta a España: Villadiego – Los Machucos (180,5km)

Tras un breve respiro, vuelve la montaña a esta presente edición de La Vuelta a España. Lo hace con una ascensión inédita con rampas que llegan al 26%: Los Machucos. Los más de 3000m de desnivel acumulados a lo largo de la etapa y la fatiga acumulada del resto de la ronda española, pueden hacer aún más atractiva esta subida.

La jornada comenzará a las 12:25 en Villadiego. Tras superar un primer repecho, los corredores tendrán ante si un terreno totalmente llano donde previsiblemente se fraguará la fuga de la jornada. Será a partir del kilómetro 99, un poco después del paso por Espinosa de los Monteros cuando el terreno se complique. La primera dificultad montañosa a superar será el Portillo de Lunada -2ª cat, 8,3 km al 5,7-, todo un clásico de los Picos de Europa.

La ascensión en sí no es muy dura. El riesgo y la fama de este puerto vienen en su peligroso descenso. La sinuosa, estrecha y larga bajada ofrece una oportunidad perfecta para dinamitar la carrera. Por si fuera poco, AEMET advierte de una probabilidad de precipitación alta durante la etapa.

Una vez afrontado el descenso, el pelotón se dirigirá a una zona llana de unos 20 kilómetros donde está situado el sprint intermedio de solares (km 145,2). Los ciclistas deberán aprovechar esta zona para coger fuerzas antes del encadenamiento final Alisas-Machucos. Será a falta de 28 kilómetros de meta cuando dea comienzo el Puerto de Alisas -1ª cat, 10 km al 6%-.

Puertos y altos 1

No es en absoluto un puerto de entidad ni parece que nadie se pueda mover en vista de lo que queda por venir. No obstante servirá para que las piernas en la última subida lleguen castigadas. Alisas será solo el aperitivo de uno de los puertos que más ha dado que hablar desde que se ha presentado la presente edición de la ronda española: Los Machucos -categoría especial, 7,2 km al 8,7%-

Puertos y altos 2

El perfil del puerto es bastante particular. La primera parte alterna rampas que rozan lo inhumano -26%- con otros tramos de descanso. Luego la ascensión se hace más regular durante unos 3 kilómetros, antes de afrontar un descenso final. Además el asfalto no está en las mejores condiciones y la carretera es estrecha. Un cóctel perfecto para ver alguna crisis si los corredores ponen la dureza necesaria.

Muchos coinciden en que ante esta etapa podemos estar ante una encerrona. A partir del Portillo de Lunada los nervios serán constantes. La bajada de dicho puerto exigirá mucho y el encadenamiento final puede hacer que el ritmo en el último tercio de la etapa puede ser frenético. A todo esto hay que sumarle la probabilidad de lluvia, que en caso de confirmarse añadiría un extra de emoción a la jornada de hoy.

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Imagen destacada: web oficial de La Vuelta/Unipublic

Sprint-Final, Miguel Bouzas @migbouzas2502

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