Pauline Ferrand-Prévot pone su mirada en Tokyo 2020

Aunque ha tenido una temporada irregular de ciclocross, podemos afirmar que Pauline Ferrand-Prévot ha vuelto a disfrutar de la bicicleta tras sus mejorables (tanto física como mentalmente) temporadas de 2016 y 2017 en la que incluso abandonó el ciclocross.

Descansó del deporte después de los Juegos Olímpicos de 2016 debido a la presión acumulada (era una de las grandes favoritas para la prueba de carretera y MTB y en ningún momento puso disputar las medallas). Se retiró de la prueba de MTB llorando y dejó la bicicleta a modo competitivo durante más de 6 meses. Durante ese tiempo consideró seriamente su retirada.

Cuando regresó gradualmente a las carreras de carretera en 2017, tras su fichaje por el Canyon-SRAM, se puso como objetivos principalmente carreras de un día en el WorldTour femenino. No consiguió victorias, pero obtuvo puestos destacados como el 2º en el GP Plouay y 8º en la Amstel Gold Race. También destacó en el MTB y terminó el año como 10ª del mundo después de terminar en 2ª en en Mont-Sainte-Anne y 3ª en el Mundial.

Se alejó de ciclocross durante dos años, y en su vuelta tuvo actuaciones destacadas en el trofeo DVV Verzekeringen (cuarta), Telenet Superprestigio de Diegem (segunda) y ganó la Vlaamse Druivencross. En la Copa del Mundo, fue quinta en Namur, cuarta en Heusden-Zolder y tercera en Nommay. Ella ganó el título nacional francés y entró en el Campeonato Mundial de Valkenburg como una de las favoritas por el título.

Sin embargo se cayó en la Copa del Mundo en Hoogerheide, quiźas debido a un exceso de ímpetu al verse entre las mejores, y no pudo recuperarse. Solo pudo ser la 24 en Mundial que se disputaba en Valkenburg, a 4:40 de la ganadora Sanne Cant.

Con la caída de la semana pasada, tuve una semana realmente difícil. No fue posible entrenar como yo quería y no me había recuperado de la caída, realmente tengo mucho dolor. No estoy al 100% Estoy decepcionada porque tuve una buena temporada y me tomaré un tiempo para recuperarme, hacer más pruebas y luego me pondré como objetivo la carretera y la temporadas de MTB.

A pesar de tener cierto éxito en las tres disciplinas en los últimos 12 meses, Ferrand-Prévot aún no ha encontrado la forma que alguna vez tuvo pero confía en que lo hará:

Fue el mayor desafío de mi vida porque era la primera vez que no disfrutaba de mi carrera. Fue muy difícil regresar después de tener este tipo de sentimientos. En cuanto a mi nivel, realmente me siento bien ahora, y estoy mejorando día tras día.

Su caso se podría recordar el de Marianne Vos. De estar en lo alto de la cima, prácticamente arrasando, a desaparecer. Siempre con victorias aisladas pero prácticamente menores comparadas con su gran palmarés.

Podemos comparar mi caso y el de Marianne. Lo único que puedo decir es que somos dos competidoras fuertes que no nos rendimos ante el primer problema.

Ferrand-Prévot ha decidido tomarse este año con cierta libertad.

Me di cuenta de que si no estoy contenta cuando no puedo esperar buenos resultados. Así que ahora solo estoy disfrutando el entrenamiento y las carreras, y estoy escuchando más mi cuerpo y mi mente.

Pauline ha extendido su contrato con Canyon-SRAM hasta 2020 y tendrá en mente sus temporadas de ciclismo en ruta y montaña con su mente en con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Este año volverá a centrarse en carreras de un día en el WorldTour y clásicas, mientras también disputará varias pruebas de las Copa del Mundo de MTB. También competirá en en Mundial de MTB en Suiza del 3 al 6 de septiembre como en la de carretera en Austria del 23 al 30 de septiembre.

Con los Juegos Olímpicos de Tokio a poco más de dos años de distancia, Ferrand-Prévot comenzará a prepararse para el mayor objetivo profesional de ganar una medalla de oro, que hasta ahora se le escapó. Aunque aún no sabe en que disciplina:

Veremos en 2020 si voy a hacer ambas disciplinas o elegiré centrarme en una.

Fuente: cyclingnews

Imagen destacada: Tim de Waele/TDWSport.com

Sprint Final. Ibai Lara (@ibai_lara)

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