Le Samyn – Van Keirsbulck el más fuerte de todos

Hoy miércoles, a mediados de semana, teníamos en el menú una de las carreras más duras que hemos visto hasta el momento. Dura, sobre todo, por las condiciones climáticas en las que se disputaba; lluvia, carreteras -y tramos adoquinados- mojadas, frío y viento. Todo lo tenía esta carrera. Si el año pasado, donde Niki Terpstra (QuickStep Floors) alzaba los brazos, sólo terminaban 28 ciclistas, este año iba camino de ello. Hoy, misma dureza, pero más incertidumbre viendo hasta los metros finales quién se llevaba la victoria de esta edición. Finalmente ha sido para un ciclista belga, como no: Guillaume Van Keirsbulck (Wanty-Goubert)

Con prendas especiales para la lluvia salían los ciclistas desde Quaregnon para cubrir los 202 kilómetros antes de que viéramos al vencedor de esta clásica que adopto el nombre de “Le Samyn” en honor a  José Samyn, vencedor de la primera edición (1968) y que falleció antes de poder defender su dorsal número 1.

Así estaba un tramo de adoquín, el que se pasaba a falta de 2 kms a meta

El día comenzó lluvioso, y así seguiría durante toda la carrera. Como en todas las clásicas son muchos los ciclistas que pretenden estar en la fuga del día. Hoy, gracias a la inexistencia de complicaciones hasta los últimos 100 kilómetros donde los ciclistas entrarían en un circuito urbano y darían 4 vueltas a un recorrido con 4 zonas de adoquines, han sido muchos los ciclistas que han intentado aventurarse en la odisea de meterse en la fuga. Por ello, no fue hasta una hora de carrera cuando esta se llegó a formar con cinco ciclistas: Van Melsen Kevin (Lotto-Soudal), Corbel, Van Rooy G. De Winter Ludwig (WB-Veranclassic-Aquaprotect) y Stallaert.

I paso por la meta

La fuga fue cazada en cuanto se entraba en la circuito urbano. Ahí, tras la primera vuelta, comenzaban los fuegos artificiales. Ataques por un lado, caídas y un QuickStep intentando hacer lo imposible; controlar una carrera loquísima. En definitiva, una carrera de lo más loca y bonita posible. Poco a poco el gran grupo se reducía, y el nerviosismo florecía.

Quick Step, Quick Step, Quick Step…

Fue a falta de 50 kilómetros cuando los ciclistas cruzaban por la línea de meta y se les indicaba que les quedaban dos vueltas más, cuando comenzaron a moverse los gallos de la carrera.

El equipo de Patrick Lefevere intentaba manejar la situación de carrera y saliendo a bloque a los ataques de sus rivales, se daba cuenta que así lo único que iban a lograr era reventar a sus ciclistas y por ello decidieron pasar al ataque. En cuanto un ciclista se movió, Iljo Keisse (QuickStep) se lanzó a por este, junto con otros ciclistas, cuando aún faltaban 40 kilómetros a meta.

Así se formaba una nueva situación de carrera: 12 ciclistas se iban del pelotón de favoritos y comenzaban a abrir hueco hasta un máximo de 30″ de diferencia. El grupo estaba formado por el propio Keisse, Van Keirsbulck (Wanty-Groupe Gobert), Maarten Wynants (LottoNL-Jumbo), Tosh Van der Sande y Jasper De Buyst (Lotto-Soudal), Antohony Delaplace (Fortuneo-Vital Concept), Gerard, Krisch (WB-Veranclassic-Aquaprotect) y Pardini. El punto negativo para ellos, fue que Florian Senechal (Cofidis) -claro favorito a llevarse la Samyn- no había entrado en el corte. Por eso Cofidis, a la desesperada, comenzó a tirar a bloque para echar caza a los 12 ciclistas.

Tras 10 kilómetros de mano a mano, 9 de los 12 ciclistas fueron echados abajo cuando restaban 20 kilómetros a meta. Los tres ciclistas que restaban, quienes se pusieron de acuerdo rápidamente, eran Tosh Van der Sande, Krisch y Van Keirsbulck, quien a medida que pasaban los kilómetros parecía que iba sin cadena.

Inteligentes y los más fuertes

Faltaban 15 kilómetros a meta y comenzaba el gran duelo entre el terceto y un grupo perseguidor  donde tanto QuickStep, Lotto NL-Jumbo y Cofidis buscaban cazarles. Se llegaría al primer tramo de adoquines y esto se convertiría en misión imposible. Por ello, los ataques -de Senechal, Keisse y Wynants-  fracturaron al grupo de favoritos. Mientras tanto, Tosh Van der Sande se quedaba fuera de la cabeza de carrera. La nueva situación de carrera era un dueto al frente perseguido por seis ciclistas – Senechal (Cofidis), Keisse (QuickStep Floors),  Frison (Lotto-Soudal), Van Emden (LottoNL-Jumbo), Leberghe, Backaert (Wanty-Groupe Gobert) y Asselman.

Ni coordinados lograron alcanzar al dueto de cabeza

Todo parecía que el dueto de cabeza se jugaría la victoria de etapa; los más inteligentes cuando se formó el grupo de 12 ciclistas cuando faltaban aún 40 kilómetros para meta, recordemos. A falta de 4 kilómetros a meta, la renta era de 22″ con respecto a los seis ciclistas perseguidores, se la jugarían en el último tramo de pavé.

Así se resolvió, pues a falta de un kilómetro a meta, el dueto de cabeza se jugaría la victoria. Con sangre fría Krisch y Van Keirsbulck miraban hacia atrás viendo que tenían tiempo de sobra para jugarse entre ellos la victoria. Debido a que la recta de meta picaba para arriba, se hizo insufrible el sprint final. Tras una arrancada inicial de Krisch, Van Kerisbulck, procedente el año pasado del QuickStep Floors, demostró ser el que tenía unos gramos más de fuerza y se llevó la victoria de etapa.

CLASIFICACIÓN

  1. Guillaume Van Keirsbulck (WGG) 5hr 41`54″
  2. Alex Kirsch (VWA) m.t.
  3. Iljo Keisse (QST) +0´11″
  4. Florian Senechal (COF) m.t.
  5. Frederik Backaert (WGG) m.t.
  6. Jesper Asselman (RNL) m.t.
  7. Frederik Frison (LTS) m.t.
  8. Jos Van Emden (LTJ) +0´13″
  9. Bert Van Lerberghe (VEB) +0`35″
  10. Maximilian Schachmann (QST) +0´52″

Sprint Final. Diego Vos (@Diegovos_)

Diego Vos Trespalacios

@diegovos_ en twitter. Apasionado de este deporte, el ciclismo. Con grandes ilusiones y un camino por recorrer. Luchando por hacer grande este proyecto tan bonito.

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