Las sombras de La Vuelta

Luces y sombras… mientras unos celebran los logros conseguidos, repasan sus grandes días, cuentan sus épicas historias de victoria… a otros les toca afrontar su realidad. Una realidad más dura, más complicada de digerir. Sin embargo, de la que no nos podemos olvidar. Como decía Charles Dickens, ”cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender”. Por ello y en un tono de crítica constructiva hoy analizamos las mayores decepciones de La Vuelta a España 2017.

En general ha sido una edición espectacular. Algunos discuten si la mejor de la historia, o al menos de la era moderna. Pero tan vistosa como dura. Los numerosos finales en alto, la presencia del viento en muchas etapas, unas condiciones climatológicas marcadas por la lluvia y el frío en las etapas de alta montaña, salidas muy rápidas con medias altísimas, durísimas peleas por la fuga… todo lo que el espectador espera y desea ver y todo lo que los ciclistas temen y sus piernas odian. Ello han provocado épicas batallas así como grandes hundimientos en tierras españolas.

Como máximo exponente de literalmente un ‘hundimiento’, tenemos a nuestro primer protagonista. El colombiano Esteban Chaves llegaba a la Vuelta, su gran objetivo de la temporada. Tras las primeras etapas se colocaba segundo de la general y todo apuntaba a que sería el gran rival de Froome para la victoria final. Sin embargo, llegó la etapa de Calar Alto; Chaves cedía dos minutos en un día para olvidar. El colombiano se iba a pique y no solo aquel día sino que no volvería a hacer otra cosa que perder tiempo en la general. Sin victoria de etapa y undécimo de la general el de Orica terminaba una pésima Vuelta que contrasta con su tercer puesto del año pasado.

Pero en Orica no solo él ha realizado una mala actuación. Los hermanos Yates que llegaban como colíderes han cedido tiempo desde las primeras etapas. Ninguno de los dos ha encontrado las piernas para pelear la general ni siquiera para tratar de ayudar a Chaves. Sólo un día, en el final de Sierra Nevada, estuvo Adam cerca de la victoria de etapa. Fue cazado por ‘Spuerman’ Lopez y reventó sin ni siquiera poder pelear. Algo similar le ha ocurrido a Jack Haig. El joven corredor australiano se ha mostrado fuerte en la montaña llegando en varios días cerca de los mejores. No obstante, no ha sido de gran ayuda para sus compañeros y no ha tenido cerca la victoria de etapa en ninguno de los 21 días de carrera.

Por otra parte, Magnus Cort Nielsen es quizás la nota más negativa del equipo. Con un Degenkolb enfermo que pronto tuvo que abandonar, se situaba como uno de los mejores sprinters en carrera. Llegaba en un gran estado de forma siendo segundo por detrás de Kristoff en la Prudential RideLondon-Surrey Classic. Su mejor posición, el sexto puesto de la útlima etapa. Nivel muy bajo para un hombre al que todo se le puso de cara primero por la escasa participación de sprinters y después con el abandono de uno de los máximos favoritos en este ámbito.

Otro sprinter cuyo rendimiento no ha sido el esperado es Sacha Modolo. El italiano del UAE ha conseguido un quinto puesto como mejor posición en una etapa de esta Gran Vuelta. Esta actuación se suma a su mala temporada con una igualmente nefasta participación en el Giro de Italia y tan solo una victoria World Tour. Números muy bajos para un sprinter, que atesora un doblete de etapa en el Giro, al que se le acaba el crédito y que debe mejorar urgentemente su rendimiento.

Una de las mayores sorpresas, ha sido  Fabio Aru. El italiano ha terminado fuera del top 10 de la general y no ha estado cerca de la victoria de etapa. Es una paupérrima puesta en acción para un corredor que está llamado a ser aspirante a todo en las grandes vueltas. No obstante, hay que recordar que Aru tuvo una caída mientras preparaba el Giro de Italia y ello forzó el cambio de todos sus planes de entrenamiento. No cabe duda que la adaptación no ha sido provechosa para el corredor de Astana.

En el grupo de vueltómanos tenemos también a Steven Kruijswijk. Parece que el holandés no ha superado su increíble pérdida del Giro de Italia del año pasado. Lo tenía ganado y tuvo una caída que le relegó a la cuarta plaza de la general. Desde entonces, una retirada en La Vuelta el año pasado, la retirada este año en el Giro, cuando ya estaba lejos en la general, y un noveno puesto a 11 minutos del ganador en esta última edición de la carrera española en la que poco pero algo mejoró en la última semana. Muchas esperanzas hay puestas en este corredor que debe encontrar de nuevo el golpe de pedal si quiere aspirar a volver a luchar por una gran vuelta.

Terminaremos con dos corredores que se han mostrado entre poco y nada. Han sido dos de los corredores que fuerzan a la gente a repasar una y otra vez la lista de inicio para creer que han participado en carrera. Se trata de Damiano Caruso y Rein Taaramäe. Caruso logró con su equipo la victoria en la contrarreloj inicial. Desde entonces desapareció en la vuelta y su mejor posición ha sido un 66º. Cero participación en fugas, no ha buscado la victoria de etapa y no ha trabajado para sus compañeros Roche y Van Garderen como era de esperar.

En la misma situación pero sin ni siquiera la victoria de etapa con la que cuenta Caruso tenemos a Taaramäe. El estonio se ha desentendido de la carrera desde el primer día. Tampoco ha entrado en fugas ni ha peleado la victoria de etapa. Ha finalizado el 147 en la general y no se le ha visto en ningún momento arropando o ayudando a Ilnur Zakarin en la montaña. Penoso año el que cierra el corredor antes de su marcha al Direct Energie.

Este grupo de corredores, entre otros, representan la otra cara de la moneda. La que se esconde detrás del champán derramado en los podiums. La que se queda en el autobús y cada corredor se lleva a casa en busca de las claves para volver a su mejor nivel. Turno para la reflexión y para recuperar la confianza. Nosotros esperamos mucho más de ellos y no dudamos en que a base de trabajo duro pueden volver a demostrarnos la calidad que atesoran sus piernas.

Estas son nuestras sombras de La Vuelta pero… toda sombra puede desaparecer, si somos capaces de usar bien la luz.

 

Fotografía. Iimiwa
Sprint Final. Adrián Pacheco (@adripache19)

 

4 thoughts on “Las sombras de La Vuelta

    • 14 septiembre, 2017 en 17:27
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      Es un corredor que venia con el objetivo de ganar una etapa y no luchar la general. Ha peleado la fuga en numerosas ocasiones logrando entrar en ella en varias etapas. Ha estado en la pelea por la etapa en varias etapas y sus resultados le avalan (4º, 5º, 7º y 9º). No ha logrado la victoria pero no es una empresa fácil y más para un corredor que siempre va a ser el más vigilado y exigido en una fuga de montaña por su a priori superioridad. Todo ello sumado a que es la primera vez que el francés dobla una gran vuelta y la primera vez que hace una GV distinta al Tour de Francia me parecen razones suficientes para considerar que si bien no ha sido una gran actuación para él no es merecido el aparecer entre las decepciones de la carrera. Ha peleado, se ha mostrado y ha estado cerca de ganar.

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  • 15 septiembre, 2017 en 17:54
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    Visto de esa manera si que tiene sentido,pero yo lo veo mas tipo Aru que los dos fueron al tour a disputar y luego han venido tambien a la vuelta

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    • 15 septiembre, 2017 en 18:15
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      Como comento en la entrada el caso de Aru es algo distinto al de los demás. Sin embargo, el italiano si venía a disputar la general y ni siquiera fue capaz de cambiar el chip y plantear una carrera al ataque como si hizo Bardet. Aún así toda opinión es bienvenida y cada uno podemos tener un punto de vista. Que el debate siempre sirva para enriquecernos =). Un saludo.

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