La ‘revolución Lappartient’ continúa

Desde que el francés David Lappartient ha tomado el cargo de presidente de la UCI, los cambios y evoluciones no se han hecho esperar. Presentaba un prometedor y completo programa basado en la renovación del ciclismo en busca del espectáculo y la lucha contra el dopaje y el fraude tecnológico en todas las modalidades ciclistas.

Tras llevar a cabo la decisión de reducir el número de ciclistas en grandes vueltas y clásicas para el año que viene el siguiente paso de su particular revolución del ciclismo ya ha comenzado. Se trata de establecer límites presupuestarios a los equipos.

La idea ya había sido sondeada por muchos en estos últimos años. Parece claro que algunos equipos muy potentes, con salarios muy grandes, como pueden ser Sky o Quick-Step, son capaces de bloquear carreras gracias a su enorme potencial. Lo que busca el equipo de Lappartient es dividir ese potencial en varios equipos de manera que las carreras no queden dominadas por uno solo.

Ha hecho hincapié en este hecho de que la idea no es reducir el salario de los ciclistas sino que los equipos no sean capaces de aunar un gran potencial capaz de crear insultantes superioridades frente al resto.

Estoy en contra de una reducción salarial a los ciclistas. Ellos deben ganar lo que sus equipos estén dispuestos a pagarles. Se lo merecen. Pero los equipos deben tener un tope salarial impuesto de manera que los corredores más fuertes se vean naturalmente separados en distintos conjuntos. De esta manera el espectador disfrutara de carreras abiertas que enfrenten a los mejores del pelotón entre ellos.

Si bien la idea parece lógica y necesaria algunos están en contra. Apelan al sentido común de la posibilidad de que ciertos equipos consigan una mejor financiación y unos mayores beneficios anuales que les permitan seguir creciendo hasta convertirse en potencias mundiales.

Sin embargo, la apuesta del francés parece clara y, aunque no se ha hablado de fechas aún, no parece que se vaya a hacer esperar mucho. La búsqueda del espectáculo, la renovación y enganchar al público a este maravilloso deporte sigue en pie en las oficinas suizas de la UCI. De momento las propuestas se están llevando a cabo. Falta ver si son las correctas e implicarán una mejora que parece necesaria y natural en el ciclismo.

En algunos deportes esta idea ya lleva establecida mucho tiempo. Es el caso de la NBA. La competición de baloncesto estadounidense cuenta con un tope salarial por equipos que permite que la competitividad y el espectáculo estén asegurados. Además, el rey de los deportes europeos, el fútbol, lleva tiempo barajando una posibilidad similar aunque de manera mucho más tímida.

 

Fotografía. Twitter.com

Sprint Final. Adrián Pacheco (@adripache19)

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