El “comeback” de Julián Arredondo. Empezando de nuevo

28 años. Apenas sesenta kilos de peso. Explosivo, escalador…. Y colombiano. Cuando irrumpió en el pelotón profesional en 2014, Julián Arredondo reunía todos los ingredientes para ser considerado una de las más firmes promesas del ciclismo del país cafetero. Tres años después de su debut en la élite con el Trek, y tras dos temporadas sumido en el dolor y el ostracismo, Julián Arredondo comienza una nueva etapa vistiendo los colores del Nippo-Vini Fantini.

Un nuevo viaje, en el que, liberado ya de las molestias físicas, confía en poder reencontrarse con la victoria. Fue precisamente en el conjunto Nippo, bajo las órdenes de Andrea Tonti, donde el menudo colombiano comenzó a forjarse como ciclista allá por 2012. Permaneció dos años en el equipo nipón, protagonizando actuaciones importantes en el UCI Asia Tour, que le colocaron en el punto de mira del poderoso Trek Factory.

Su debut con el conjunto estadounidense no pudo ser mejor. Justo hace tres años, el Tour de San Luis se convertía para Arredondo en el escenario perfecto para demostrar su valía. Dos victorias de etapa en tierras argentinas y su cuarto puesto en la clasificación general hacían presagiar un futuro prometedor para el joven escalador.Poco después, terminaría quinto en Tirreno-Adriático, aunque sus mayores éxitos de la temporada aún estaban por llegar.

Ya en el mes de mayo, un Giro de Italia con marcado acento colombiano le dio la oportunidad de convertirse en el rey de la montaña, obteniendo además una victoria de etapa cuatro días antes de que la Corsa Rosa llegara a su fin, con Nairo Quintana y Rigoberto Urán copando las dos primeras posiciones del podio en la emblemática plaza mayor de Trieste.

El sobresaliente rendimiento de Julián Arredondo en su estreno en la primera división del ciclismo mundial, provocó que el conjunto Trek no dudara en alargar el contrato del colombiano hasta el año 2016. No obstante, la prometedora carrera de Arredondo se empezó a ver truncada en 2015, cuando las molestias físicas en su pelvis y en su espalda se convirtieron en su más duro rival.

Los persistentes dolores y la incapacidad de encontrar una posición confortable sobre su bicicleta protagonizaron un año en blanco para Arredondo. 2016 no sería mejor: sólo cuarenta y cinco días de competición, de los que ocho acabaron en abandonos, marcaron otra temporada gris para el joven escalador.

En un intento frustrado por encontrar el motivo de tan persistentes molestias, el colombiano consultó a diversos especialistas, que dilucidaron causas del dolor tan dispares como un problema de mandíbula, o un abusivo uso de los talones durante el pedaleo.Problema tras problema, Julián Arredondo se llegó a plantear la retirada. Había perdido la esperanza.

No era el único: también el Trek, su equipo, perdió la fe en recuperar a su pupilo. De este modo, y con su contrato a punto de expirar, el colombiano no tenía dudas de que tras la temporada 2016 se quedaría sin equipo. Recientemente entrevistado durante la Vuelta a San Juan, Arredondo confiesa que en estos dos duros años no se ha sentido feliz en el seno de la estructura Trek:

Ellos ayudaban con todo lo demás, pero con mis propios problemas, no. Fue difícil. En los equipos pequeños es más sencillo resolverlos, pero en los grandes es más difícil, ya que tienen muy fácil fichar a otro corredor.

Declara también que su ya ex -equipo le forzaba a correr incluso no estando en condiciones adecuadas para ello:

Pensé en hacer un descanso más largo, pero el equipo no me lo permitió porque no tenían suficientes corredores para cubrir las carreras…así que me sintiera mal o bien, tenía que correr sí o sí.

Con la idea de la retirada aún en mente, a Julián Arredondo le llegó hace poco la oportunidad de volver a vestir los colores del Nippo-Vini Fantini, conjunto de categoría Profesional Continental. Allí ha encontrado la ayuda que necesitaba, el apoyo que llevaba tiempo buscando.

La confianza que han depositado en él, y el duro trabajo que ha llevado a cabo durante los tres últimos meses le hacen mirar al futuro con optimismo. Dos meses en Italia asistiendo a sesiones con osteópatas, y el desempeño de ejercicios específicos para la estabilidad de la pelvis a su regreso a Colombia, han contribuido a que Arredondo pueda volver a entrenar con normalidad.

El cuerpo se siente bien, por lo que tengo mucha confianza en que este año las cosas van a mejorar.

Por el momento, su debut en la Vuelta a San Juan es alentador. Pese a no haber conseguidos unos resultados de su nivel -46º en la general y 43º en la etapa reina-, el cafetero está contento por como ha conseguido sobreponerse a sus problemas y volver a disfrutar de este deporte:

He hecho varias etapas aquí y no tengo absolutamente ningún problema. Antes haría una o dos carreras y me retiraría porque no podría continuar. Ahora, mi condición puede que no sea aún muy buena, pero no hay problemas físicos. Todo va bien.

Desafortunadamente, no todo han sido buenas noticias para el colombiano y para su equipo en este inicio de año. Hace apenas días, la organización del Giro de Italia desvelaba los equipos invitados para disputar la edición número cien de la primera grande del año; el equipo Nippo no se encuentra entre ellos. Preguntado al respecto, Julián Arredondo no oculta su decepción:

“Es una pena, porque si nos fijamos en los ciclistas de los otros equipos que han sido invitados, como CCC-Sprandi-Polkowice, o Gazprom-RusVelo, son desconocidos”- declara-. “Aquí tenemos corredores italianos con muchas victorias – Damiano [Cunego], Ivan [Santaromita]-, que han ganado allí, o yo mismo, que gané una etapa y la montaña en 2014”.

Sin dejar de lado su habitual simpatía, no duda en opinar sin tapujos sobre la controvertida decisión del Giro:

Es un tema de dinero… Si tienes dinero e intereses empresariales te invitan, si no, no … es un negocio.

En cualquier caso, miles de kilómetros de carreras y asfalto, y decenas de puertos de montaña, podrán ser testigos en esta incipiente temporada del regreso al Nippo-Vini Fantini de Julián Arredondo. La motivación le sobra, los dolores no han vuelto, y la confianza le acompaña: “Es como si estuviera empezando de nuevo”, reconoce.

Y es que han pasado ya tres años desde que su buen rendimiento maravillara al universo ciclista; de que su nombre empezara a sonar como el de una nueva perla del ciclismo colombiano. En aquel entonces, otros profesionales como Chaves, Quintana o Atapuma engrosaban esa lista de grandes talentos predestinados a colocar a Colombia en lo más alto del deporte de las dos ruedas. Ahora, Arredondo luchará por seguir su estela. Por reengancharse a un tren que nunca debería haber perdido.

Fuente: cyclingnews

Imagen destacada: www.eluniversal.com

Sprint Final, Virginia Barriuso (@Vicki_BT)

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