El año mágico de Tom Boonen

A falta de solo 4 días para la disputa de la prueba en ruta masculina del Mundial 2016, desde SprintFinal hemos querido recordar la figura del más ilustre favorito a medalla, Tom Boonen. El belga cuenta en su palmarés con cuatro Paris – Roubaix  (’12, ’09, ’08, ’05), tres Ronde van Vlaanderen (’12, ’06, ’05), tres  Gent – Wevelgem  (’12, ’11, ’04), cinco E3 Prijs Vlaanderen, hoy E3 Harelbeke  (’12, ’07, ’06, ’05, ’04) 6 etapas en el Tour de Francia  (’07, ’05, ’04), el Mundial 2005 disputado en Madrid y entre otras muchas victorias, cuatro victorias generales en el Tour de Qatar  (’12, ’09, ’08, ’06) y 22 etapas en la misma carrera, donde se disputa el mundial de este año.

Nos centraremos en este artículo en el año 2005, el de su confirmación como superestrella de este deporte. El año en el que su espectacular racha de triunfos le llevó a ser comparado con el gran Eddy Merckx y su ya ex compañero Johann Museew. “No soy Dios, no soy el nuevo Eddy Merckx, no soy el nuevo Museeuw. Por favor, dejadme ser yo mismo” declaró entonces. Antes de su explosión en 2005, tuvo un fugaz paso por el U.S Postal de Armstrong en 2003, en el que su mejor resultado fue un prometedor tercer puesto en Roubaix. Decidió entonces fichar por el equipo Quickstep-Davitamon, continuador histórico del italo-belga Mapei. En él coincidió con el maestro de las clásicas del norte Johan Museew (3 veces ganador de Roubaix y Flandes) durante la temporada 2004, en la que dio las primeras muestras de su gran calidad. Se impuso por primera vez en E3, Gent-Wevelgem o Scheldeprijs, donde batió al sprint a Robbie McEwen. Además, ganó sus dos primeras etapas en el Tour, incluida la llegada a París. Con estas credenciales, a la edad de 24 años y tras la retirada de Museew, se presentaba como la gran esperanza belga para la temporada 2005, y no defraudó.

Comienzo de la temporada

La primera carrera que disputó Tommeke en 2005 fue el GP de Doha, sobre un circuito muy similar al que se encontrarán el domingo, aunque de solo 90 kms. Logró un meritorio segundo puesto tras el sprinter sudafricano Robbert Hunter. Continuó en la península arábiga para disputar el Tour de Qatar, carrera con la que ha empezado la temporada desde entonces, salvo en 2013 y este año. Cosechó sus dos primeras victorias parciales y la clasificiación por puntos. Su siguiente gran actuación fue a finales del mismo mes de febrero, de vuelta en su Bélgica natal, con un segundo puesto en la clásica HetVolk, hoy Omloop Het Nieuwsblad, tras su compañero de equipo Nick Nuyens.  Tras unos días de descanso puso rumbo a Francia para disputar su 3ª Paris-Niza, en la que no había conseguido alzar los brazos hasta el momento. No pudo acabar la ronda francesa pero se llevó dos de las tres llegadas al sprint de aquella edición de 2005. Tom llegaba a punto para las clásicas del norte.

Cycling: Tour of Qatar 2012 / Stage 1 Arrival / Tom BOONEN (Bel) Celebration Joie Vreugde / Adam BLYTHE (Gbr)/ Tyler FARRAR (Usa)/ Barzan Towers - Doha Golf Club (142,5Km)/ Ronde / Rit Etape /(c)Tim De Waele
Boonen celebrando una de sus 22 victorias en Qatar / Tim De Waele

Primavera 2005

El ciclismo es en Bélgica el deporte nacional, los niños crecen subidos a una bicicleta, soñando con recorrer los numerosísimos muros de pavé que la orografía y el hombre han dispuesto en la zona de Flandes. Nombres como el Oude Kwaremont, el Kemmelberg, el Koppenberg y el Paterberg son conocidos hasta en el más recóndito rincón del territorio flamenco.

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Oude Kwaremont

Uno de esos niños belgas que soñaba con pasar el primero por el Oude Kwaremont fue Tom Boonen, como lo fueron también Van Looy, De Vlaeminck, Museew y por supuesto, el caníbal Merckx. Durante la primavera de 2005, Tommeke se acercó un poco al Olimpo de los mencionados anteriormente. Tras una discreta actuación en la Dwars Door Vlaanderen, se impuso por segunda vez consecutiva en el E3 Prijs Vlaanderen (finalmente serían cuatro victorias seguidas, cinco en total). Durante la semana que separaba el E3 de su gran objetivo, el Tour de Flandes, Boonen compitió en los Tres días de la Panne, la clásica carrera belga que sirve de preparación a los máximos aspirantes a ser el Rey de Flandes . Llegó el domingo, desde la Grote Markt en Brujas hasta Merbeeke, 256 kilómetros por delante. Entre sus rivales más importantes estaban nombres como Van Petegem, Devolder,  Hincapie, Klier, Ballan o Flecha. También se sumó a la fiesta aquel día Lance Armstrong, quien llegó a estar en cabeza a unos 30 kilómetros para el final. En las últimas cotas se formó el grupo decisivo, formado por Boonen, Klier, Van Petegem, Zabel, Petito y Ballan. A unos 9 kilómetros para el final, Tommeke lanzaba un durísimo ataque al que nadie respondió. Llegó en solitario a Waregem, tras 6 horas y 22 minutos encima de la bicicleta; había nacido una estrella.

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Top 10 Tour de Flandes 2005 / Fuente: procyclingstats

Tras este primer gran éxito, no había tiempo para descansar. En siete días se disputaba la Paris-Roubaix. El infierno del norte, como lo bautizó en 1919 Victor Breyer, un periodista de L’Auto (el diario organizador, que también lo fue del Tour de Francia). Tommeke ya había hecho dos top10 y venía con la confianza por las nubes tras su primera victoria en Flandes. En su camino, 260 kilómetros entre la Ciudad Luz y un velódromo de Roubaix, en la frontera con su Bélgica natal. Miles de aficionados belgas cruzan la frontera cada año para animar a sus ídolos y disfrutar de un día de verdadero ciclismo. La carrera se decidió en los últimos 20 kilómetros. Un grupo formado por Hincapie, Flecha, Bäckstedt, Michaelsen y Boonen encaraba los sectores adoquinados de Camphin en Pévèle y del Carrefour de l’Arbre, el primero de 4 estrellas de dificultad, el segundo de 5, el máximo según la organización. Bäckstedt fue el primero en probarlo, a la salida de una curva al final de Pèvéle, pero Flecha, vistiendo los colores del Fassa Bortolo italiano, secó su ataque. Llegaron los 5 juntos al carrefour, 2100 metros adoquinados que decidirían la clásica de las clásicas. Flecha lanzó un durísimo ataque que solo fueron capaces de seguir el norteamericano Hincapie y Tommeke. El terceto se plantó en el velódromo de Roubaix en solitario, el pódium estaba decidido, quien ocuparía cada cajón era la incógnita. Al comienzo de la última curva, aprovechando el peralte, Boonen se lanzó por el interior. Ni Flecha ni Hincapie pudieron responder al de Mol. Primera victoria de las cuatro que llegarían en total, lo que le convierten en el Rey de Roubaix junto a De Vlaeminck.

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Tommeke con su primer adoquín / Tim de Waele

Acabó entonces su primavera, ganando dos etapas y la general final del Tour de Bélgica. Pero el año mágico de Boonen no acabaría con Flandes y Roubaix en el bolsillo únicamente.

Tour de Francia y Mundial

Tras un merecido descanso, corrió en Suiza para preparar el Tour. Se fue de vacío pero con un puñado de kilómetros esenciales en las piernas, que le permitirían dominar las primeras llegadas masivas del Tour. No pudo vestir el maillot de líder por el tradicional prólogo, pero se llevó la primera etapa en línea, con llegada en Les Essarts, y la segunda en Tours. En ambas venció a velocistas de la talla de McEwen, Hushovd u O’Grady. Vestía el maillot verde de la regularidad en la 11ª etapa, cuando sufrió una dura caída en el descenso de Courchevel. Era la tercera caída del belga en 5 días, y Tommeke dijo basta. Parecía que la suerte había abandonado de golpe al mejor corredor del momento. Se marchó a su casa en Mol, recuperó su maltrecha rodilla y volvió a competir mes y medio más tarde en la Vuelta a España. Podía haber dado por finalizada su temporada, su grandísima temporada. Podía haberse limitado a correr las clásicas otoñales que abundan en su país. Pero no, el Tom Boonen de 2005 solo aspiraba a entrar directamente en la historia de este deporte, quería ganar el Mundial. En la Vuelta pudo recuperar el ritmo de competición, tan importante en el ciclismo profesional. Durante la Vuelta anunció que lideraría a Bélgica en el Mundial de Madrid, aunque su condición no era la ideal, era suficientemente buena. El circuito madrileño favorecía claramente una disputa al sprint, pero la cantidad de kilómetros, el ritmo endiablado y que no fuera completamente llano, permitió a la selección belga eliminar a velocistas importantes como Petacchi, McEwen o Zabel en la última vuelta. Sin embargo, la victoria no fue nada sencilla, en los últimos kilómetros tuvieron que recortar una diferencia de más de 10 segundos con un grupo de escapados entre los que se encontraban Vinokourov, Bettini o el español Marcos Serrano. Tras el último giro en Nuevos Ministerios, el grupo escapado fue absorbido por lo que quedaba de pelotón, gracias a un relevo brutal del belga Van Petegem. Valverde, que se había metido en una escapada a 60 kilómetros de meta y había gastado muchas fuerzas, lanzó el sprint a 300 metros de meta. A su rueda, Tommeke. El resto es historia. Aquel domingo 25 de septiembre Boonen dejó de ser definitivamente un gran corredor, para convertirse en uno de los mejores de la historia. Esta semana, 11 años después, busca repetir el éxito mundialista en Doha, el lugar donde más veces ha levantado los brazos. Será su último mundial, antes de retirarse en casa el próximo abril, en el velódromo de Roubaix.

Imagen destacada: Getty Images/Javier Soriano

Sprint Final – Álvaro Fernández (@alvarfcruz)

Diego Vos Trespalacios

@diegovos_ en twitter. Apasionado de este deporte, el ciclismo. Con grandes ilusiones y un camino por recorrer. Luchando por hacer grande este proyecto tan bonito.

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